PREGUNTAS DE INTERÉS

¿Por qué es conveniente hacer un Estudio de Calidad de Energía a sus instalaciones?

La Calidad de la Energía se entiende cuando la energía eléctrica es suministrada a los equipos y dispositivos, con las características y condiciones adecuadas que les permita mantener su continuidad sin que se afecte su desempeño ni provoque fallas a sus componentes.

Luego, una mala calidad de energía se define como "cualquier disturbio en los sistemas de energía eléctrica, que se manifiesta en desviaciones de las condiciones adecuadas de tensión, corriente o frecuencia, lo cual resulta en una falla o una mala operación de equipos."
Al análisis de la calidad de energía de una instalación, se le denomina “Estudio de Calidad de Energía”. Existen diferentes fenómenos que pueden ser analizados y corregidos por medios de estos estudios.
Entre las principales desviaciones a un suministro de alta calidad podemos encontrar: distorsión periódica de la onda fundamental (armónicas, interarmónicas), variaciones en la tensión desbalanceo trifásico y sobretensiones transitorias.

Problemas causados por una mala calidad de energía eléctrica.

Algunos de los problemas que podría causar una mala calidad de energía en sus instalaciones son:

  • Pérdida de datos por interrupción del servicio.
  • Interrupciones inesperadas en el área de producción.
  • Costos innecesarios de reparación o remplazo de equipos.
  • Penalizaciones y multas por parte de las compañía eléctricas.
  • Maquinaria operando de manera irregular.
  • Calentamiento excesivo de transformadores.
  • Ruido acústico en transformadores, motores y otros aparatos.
  • Calentamiento excesivo del conductor neutro.
  • Circulación continúa de corriente por el conductor de puesta a tierra.
  • Bajo factor de potencia.
  • Calentamiento excesivo de los bancos de condensadores.
  • Operación errónea de los dispositivos de control, los sistemas de señalización principal y de protecciones.
  • Perdidas adicionales en capacitores, transformadores y maquinas rotatorias.
  • Daños a tarjetas electrónicas.
  • Errores de medición en instrumentos equipados con dispositivos.
  • Baja eficiencia en motores eléctricos.

En conclusión, los problemas que se originan a causa de una mala calidad de energía, pueden ser bastante molestos e impactar directamente en la producción de una empresa, sus activos,  o en sus costos al tener que pagar multas, por ejemplo, por un mal factor de potencia. De ahí que sea sumamente conveniente efectuar un “Estudio de Calidad de Energía” que nos permita solucionar oportunamente y de manera programada las posibles perturbaciones que se detecten en nuestra red eléctrica.

¿Por qué es rentable hacer una Auditoría Energética en mi empresa?

Una auditoría energética es una inspección, estudio y análisis de los flujos de energía en un edificio, proceso o sistema con el objetivo de comprender la energía dinámica del sistema bajo estudio. En palabras simples, consiste en efectuar un estudio detallado de cómo y en qué se consume la energía de una instalación, inmueble o industria. Hay un viejo dicho que dice “lo que no se mide no existe” y en eficiencia energética eso es casi un deber.

Normalmente una auditoría energética se lleva a cabo para buscar oportunidades para reducir el consumo energético logrando importantes ahorros económicos mediante la implementación de soluciones de eficiencia energética.

En una auditoría energética se analiza cada una de las fuentes de energía existentes en una instalación, su perfil de uso o demanda, el tipo de tecnología de sus equipos o consumos,  perfiles de carga horaria, entre otros. Tiene por objeto dar prioridad a los usos energéticos de acuerdo con el mayor a menor costo efectivo de oportunidades para el ahorro de energía.

De la auditoría energética, finalmente se obtienen una serie de estrategias de mejora que si son bien encauzadas, permitirán significativos ahorros económicos, en el corto, mediano y largo plazo. Por otra parte, vuestra compañía podrá estar alineada con las principales políticas de sustentabilidad que hoy en día se aplican a nivel mundial. De ahí que es altamente rentable hacer una auditoría energética, la cual debe estar apalancada por la voluntad de la compañía de ponerla en práctica y asesorarse por especialistas en la materia que les ayuden a materializar las estrategias de mejora.

¿Qué beneficios tiene el implementar la ISO 50001 en mi compañía?

El propósito de la norma ISO 50001 es permitir a las organizaciones establecer los sistemas y procesos necesarios para mejorar el desempeño energético, incluyendo la eficiencia energética, uso y consumo de la energía.  Esto implica una revisión de las actividades que afectan el uso y el consumo de energía, el desarrollo de indicadores adecuados y el seguimiento y medición del rendimiento energético. Es decir la creación de procesos de mejora continua del uso de la energía contribuyendo a la competitividad de las empresas y a la reducción de gases de efecto invernadero. Esta herramienta permitirá al sector industrial monitorear sus consumos de energía e identificar sus potenciales de eficiencia energética, para mejorar así sus niveles de productividad y competitividad. Esta norma entrega un marco para que las compañías gestionen sus consumos de energía, ya sea en plantas industriales, locales comerciales o cualquier tipo de instalaciones, sin importar su tamaño.

Los ejes fundamentales de un sistema de gestión de energía (SGE) son: el establecimiento de una política energética, el compromiso de la alta dirección, el conocimiento detallado de la forma en que se consume la energía y la mejora continua.

Al implementar la ISO 50001, las empresas deben contar con mediciones y registros de sus consumos energéticos en sus principales procesos, estableciendo indicadores energéticos, para los cuales deberán establecer metas de cumplimiento.

De igual manera, las organizaciones deberán incorporar buenas prácticas en los procesos de compra y diseño de nuevas instalaciones, considerando alternativas de tecnologías más eficientes, las que deben ser evaluadas no sólo por el costo inicial, sino que por los costos relacionados con el consumo de energía durante su vida útil. La ISO 50001 permitirá mejorar la calidad de la información con que se calculan las emisiones de gases efecto invernadero directas e indirectas de las empresas, facilitando la determinación de la huella de carbono.

La ISO 50001 es una herramienta de compromiso en que las empresas se comprometen a implementar medidas y proyectos de eficiencia energética, y a ahorrar. Esto es importante para lograr el desacople entre el crecimiento del país y el consumo de energía que van muy de la mano.

¿Cuáles son los beneficios que implica la implementación de la ISO?

Aumenta la competitividad y la participación de nuestros productos en los mercados extranjeros, especialmente el Europeo, en donde hoy en día es tremendamente valorado por los consumidores el que un producto haya sido elaborado con una bajo impacto sobre el medio ambiente.
Junto con ello, la tecnología de alta eficiencia puede contribuir a significativos ahorros e importantes bajas en los costos de producción de una empresa. Sin embargo, no se trata sólo de implementar nueva tecnología, sino que también de cambiar los patrones de uso y las malas prácticas. Hay mejoras que casi no cuestan nada. Adicionalmente, pone a la empresa a la altura de los más altos estándares internacionales de sustentabilidad, entregando un valor agregado a la imagen y por qué no, a la cultura de la compañía.

¿Por qué es recomendable hacerme asesorar por una Inspección Técnica de Obra (ITO)?.

La Inspección Técnica de Obras (ITO), son la o las personas que, nombradas en forma competente, asumen el derecho y la obligación de fiscalizar el cumplimiento de un contrato en construcción. La función genérica de la ITO es hacer cumplir cabalmente las condiciones impuestas por un contrato de construcción a un contratista. Para ello debe estar investido de la necesaria autoridad y atribuciones que le permitirá controlar las diferentes actividades durante la ejecución de la obra, con el propósito de verificar que los resultados se ajusten a las condiciones y requisitos definidos en el contrato o por los documentos anexos a este.

Cuando dentro de nuestro equipo, no contamos ya sea con el personal preparado técnicamente o bien, no tenemos el tiempo suficiente como para hacernos cargo personalmente de la inspección de las obras que estamos liderando, lo más adecuado es hacerse asesorar contratando una ITO.

La ventaja de encargar nuestra obra a  una ITO, es que delegamos a personas competentes y con la suficiente experiencia, “el éxito de nuestra gestión como mandantes y gestores de un proyecto”. Además nos libera de una importante sobrecarga de trabajo y tiempo, permitiéndonos concentrarnos en lo medular de nuestra gestión, que es hacer crecer la rentabilidad de nuestra compañía. Es muy importante que a la hora de elegir a nuestra ITO, busquemos en ella características que nos den la seguridad de que estamos confiando en las personas idóneas, poniendo énfasis en su experiencia, integridad, buen manejo de las relaciones interpersonales, y sólidos conocimientos técnicos.

¿Por qué medir la Huella de Carbono de mi proceso o actividad empresarial?.

El cambio climático, provocado por la emisión de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y en especial del CO2, es una de las principales preocupaciones de nuestro tiempo y existen evidencias considerables de que la mayor parte del calentamiento global ha sido causado por las actividades humanas. Hoy día, casi todas las actividades que realizamos (movilidad, alimentación, etc.) y bienes que poseemos y utilizamos (bienes de consumo, hogar, etc.) implican consumir energía, lo que significa contribuir a las emisiones a la atmósfera.

La Huella de Carbono “es la medida de la cantidad de emisiones totales de gases de efecto invernadero (GEI) producidas directa o indirectamente por personas, organizaciones, productos, eventos o Estados”. Es una medición de la cantidad de CO2 emitido a través de la combustión de combustibles fósiles.
En el caso de una organización o una empresa, corresponde a las emisiones de CO2 de sus operaciones diarias. En el caso de un individuo o una casa, son las emisiones de CO2 correspondientes a sus actividades diarias. Para un producto o servicio, incluye emisiones de CO2 adicionales al ciclo de vida de la cadena productiva. Para el caso de los materiales, corresponde a la medición de las emisiones de CO2 integradas al producto determinadas a través de la evaluación del ciclo de vida.

La huella de carbono contabiliza emisiones directas e indirectas.

Las emisiones directas son aquellas que se generan en fuentes de propiedad de la empresa o son controladas por ella, por ejemplo: Consumo eléctrico, uso de combustibles fósiles, entre otras.

Las emisiones indirectas son aquellas que la empresa no controla directamente, por ejemplo: emisiones por actividades de terceros, transporte, entre otras.

La medición de la huella de carbono de un producto crea verdaderos beneficios para las organizaciones. La huella de carbono identifica las fuentes de emisiones de GEI de un producto. Esto por lo tanto permite definir mejores objetivos, políticas de reducción de emisiones más efectivas e iniciativas de ahorros de costo mejor dirigidas, todo ello consecuencia de un mejor conocimiento de los puntos críticos para la reducción de emisiones, que pueden o no pueden ser de responsabilidad directa de la organización.